viernes, 22 de noviembre de 2024

La vida sencilla

Viniendo hacia mi casa de vuelta de la parte de arriba del pueblo, paseando tranquilamente, apoyándome en el paragua cerrado, pensé en lo que me había pasado esta mañana en el breve tiempo que ha transcurrido desde que me he levantado. 

Ayer estuve en Zafra acompañando a Julio, sacerdote de Las Navas, que iba a ver a unas monjas clarisas que conoció cuando estaba restaurando el retablo de su iglesia. Julio es licenciado en Bellas Artes por la universidad de Sevilla y en el verano, mientras estudiaba,  trabajaba como auxiliar de los restauradores. 

Conducía el coche Alfonso, acompañado de su mujer Carmen. Por ello me levanté más temprano de lo normal. Así que el día le debía unas horas al sueño. Me encantó volver a Zafra dónde había estado a finales de septiembre en la feria del ganado. Mientras Julio hablaba con las monjas, nosotros fuimos a dar un breve paseo por la ciudad. 

Hoy, me levanté a las once de la mañana. Tengo que decir que aunque me levante varias veces durante la noche a causa de mi próstata, cojo el sueño de inmediato. Sonó la alarma a las diez, pero decidí cobrarme la hora que me debía el día. Cuando me desperté de nuevo ya eran las once. Así que había dormido unas diez horas y medía. Arreglé el dormitorio, el comedor, hice mis veinte minutos de "ejercicios en silla", subí a ducharme y, cuando bajé, el teléfono suena. Era José Antonio que me invitaba a tomar una cerveza en El Loli a la una. Mañana, nuestro día habitual, no podía. Eran ya las doce cuarenta y me vestí para ir. Cogí un bote de licor de membrillo, otro de mistela y una tarrina de compota de membrillo, para dársela a Nicasio.

Al subir hacía El Loli me encontré al comienzo del puente nuevo a Maruja que estaba dado una vuelta cogida del brazo de la asistente de servicio de domicilio, Macarena. Me dice Maruja: "Aquí venía hablando malamente de ti". Maruja tiene noventa y dos años y se encuentra relativamente bien. Yo le saludo constantemente cuando paso por su puerta. La quiero mucho. Yo le digo mientras le doy un beso en la frente: "No me lo creo". La sonrisa, compartida por los tres, indicaba lo contrario de lo que me decía Maruja.

Paso el puente y desde el coche pita Diego Manuel y, mostrando un billete de cincuenta euros, me dice: "Dale esto a Víctor, que lo voy a perder". Llego a la tienda y le doy le billete a Víctor. 

Subo por la escaleras de la calle Real y me encuentro a una vecina que me dice: "¡Hola, ¿Cómo vamos?!" "¡Pues aquí. Haciendo un esfuerzo para subir los escalones"! Y ella me hace alusión a que ya vamos siendo mayores. Aún  terminando los escalones, Manolo, el veterinario, cruza la calle para saludarme, dándome la mano. Estaba llamando por teléfono.

Llego al Ayuntamiento y recibo la bienvenida agradable de los funcionarios del mismo. Subo al despacho de Nicasio y le dejo cerca de la mesa lo que le llevaba. Él no estaba.

Salgo dirigiéndome a El Loli y allí estaba en el mostrador José Antonio, Diego y Reinaldo. Los saludos, y me tomo mi cerveza grande sin alcohol que es lo que me tomo para quitarme la sed. José Antonio me da un bote de mermelada de Ciruela Anís, 2024, elaborada por su esposa, Dolores. 

Una vez tomada la cerveza y los aperitivos que gentilmente nos ofrece Miguel, dejo allí a José Antonio y vuelvo a casa. Me paso por el Ayuntamiento y sigue sin estar en él Nicasio. Me dicen que esta en el Club, Casa de Cultura hoy, preparando el montaje del Festival Internacional de Cortos de Terror que se celebra la próxima semana.

Bajando, paso por Maroma, la tienda de Robledo, para comprar un pegamento que me había traído Manolo de Sevilla. Me lo da, pero no sabe el precio. Me dice: "¡Ya me lo pagarás. No lo voy a apuntar, eh!". Vaya, ¡Con la mal cabeza que tengo! "¡Recuérdamelo cuando entre otra vez. Aunque haya gente!" "¡Sí, claro!", fue su respuesta.

Y así pensando, pensando, voy caminando a mi casa rumiando todo lo que había vivido en un momento. Lo bonito que son las relaciones con la gente de mi pueblo. ¡Y me llenó de alegría! 

Pero aún tenía un epílogo esta mañana, ya tarde. Al llegar a casa, donde me dejé el móvil, tengo una wasap de Nicasio: "Niño esto que hay en mi  despacho, qué es ¿Pa' mí? ¡Hu' que bueno! ¡Qué buena pinta to'. Hu ¡co' lo golindro que soy! ¡No te digo trigo! ¡Esto cae entero! ¡No va a tardar na'! ¡Así que na', bueno! ¡Muchísima gracias mi arma! ¡Venga, un besito!"

Es para congratularse en todo momento. ¡Si soy feliz en mi casa, donde me paso los días entero sin salir; cuando salgo vuelvo también con una gran felicidad! 

Tener o ser. ¡No quiero tener éxito, quiero ser feliz! El ser feliz es un modo de vivir, es una manera de interpretar la vida. La felicidad tiene que ser comunitaria. No hay felicidad en solitario. Es como te plantees vivir. En que vas a poner tus objetivos.

¡Gracias Padre por la vida sencilla, serena, tan gratificante que estoy viviendo!

¡Hasta la próxima. Primero Dios!

sábado, 16 de noviembre de 2024

Día de San Diego




Hace unos meses, el 17 de mayo, escribí sobre la Romería de San Diego de San Nicolas del Puerto. El 13 de noviembre se celebra su día. No es un día cualquiera en San Nicolás del Puerto. Es su día. Es su fiesta local. Es el día en el que los costaleros van con corbata y traje, así como la mayoría de los hombres del pueblo. Y no digamos las mujeres. Es la mayor fiesta del pueblo. 
Hay la misa solemne a las doce de la mañana en la Parroquia, dónde se encuentra el santo en el paso para salir, por la tarde, por las calles del pueblo, donde la tradición nos hace tirarle trigo al paso de la imagen desde los balcones en petición de que las cosechas al año próximo sean buenas. 

Tuve la gran dicha que estando aquí de párroco entre el 1992 hasta 1997 me pusiera a escribir una oración a San Diego que ha quedado ya como la oración popular del santo. 

Pila, donde fue bautizado San Diego,
de la parroquia
de San Nicolás del Puerto.


San Diego nació en el pueblo en el año mil cuatrocientos. Se supone. La fecha de defunción es más exacta el trece de noviembre de mil cuatro cientos sesenta y tres. Sabemos que de joven vivía con un eremita en el campo. Más tarde se hizo franciscano. Vivió sus primero años en el convento franciscano de Albaida localidad situada en el Aljarafe sevillano. Allí confirma su voluntad de consagrarse a la vida religiosa se trasladó al convento de la Arrufaza, Córdoba.

En 1441 fue  enviado a Canarias, a la isla de Lanzarote, donde ejerció la tarea de portero. A la muerte del primer guardián y Vicario de la Misión de Canarias del convento franciscano de Fuerteventura, todos los ojos recayeron en fray Diego, que fue elegido sucesor y tuvo que trasladarse allí. Los dirigentes de la Orden se habían saltado la norma legal de no conferir ningún cargo de gobierno a un hermano lego.

En1449 fue enviado al convento de Sanlúcar de Barrameda. Con ocasión de la celebración en Roma del Jubileo de 1450, decretado por el papa Nicolás V y la canonización de Bernardino de Siena, miles de Frailes Menores peregrinaron a dicha ciudad, entre ellos fray Diego. Gran número de religiosos venidos a Roma cayeron enfermos, víctimas de una epidemia que azotó la ciudad, y el amplio convento de Araceli fue convertido en enfermería. Fray Diego se ocupó de la dirección del improvisado hospital, donde permaneció durante tres meses curando a los enfermos.  


De regreso a España, pasó por varios conventos. En 1456 se traslada al  Convento de Santa María de Jesús en Alcalá de Henares, que acababa de ser construido por  el arzobispo de Toledo. En dicho convento pasará el resto de su vida, siete años, trabajando como jardinero y como portero. Zurbarán pintó el milagros de las flores. San Diego llevaba hacía la portería de su convento panes para dárselo a los pobres y, que tras ser increpado por el superior, se convirtieron en flores. Tendría algo más de sesenta cuando murió.

El cuerpo de San Diego delante
de su imagen
en la catedral de Alcalá de Henares.

Habiendo sido popular en vida entre los más humildes, congregó junto a su sepulcro a los más poderosos después de muerto. Fue el único santo canonizado a lo largo de todo el siglo XVI el 10 de julio de 1588, convirtiéndose en el primer santo español de la Edad Moderna. 

San Diego auxiliando a la población. Cuadro del pintor sevillano Murillo.

Fue un santo que tenía, y tiene, una gran devoción, tanto en España como en Latinoamérica. Muchos conventos, iglesias y capillas, e incluso la ciudad de San Diego en California, están dedicadas a su nombre. Entre los frailes, es el patrón de los franciscanos legos. Muchos artista célebres pintaron escenas de sus vida y López de Vega hizo una obra en su honor.

Fray Diego de San Nicolás siempre llevó el nombre del pueblo natal en los documentos de su tiempo. Tanto las historias primitivas del santo como la bula de canonización expedida por Sixto V, no conocen otro lugar de referencia que San Nicolás del Puerto. 

¡Hasta la próxima, primero Dios!




lunes, 4 de noviembre de 2024

Maestra

Aunque la conocí casi de refilón cuando visitaba a unos amigos en común en Lora del Río, Lourdes, me cautivó. Después supe que era hermana de Javi, compañero de magisterio, y que pertenecía a una organización en la que después seríamos miembros del mismo equipo cuando volví de París y me fui a vivir a San Nicolás. 

La he visto desde entonces como una persona que me transmitía vida, calidez, compromiso y cariño. ¡Y risa! ¡En eso conectábamos perfectamente! Es una persona en la que utopía de un mundo mejor le llevaba a un estilo de vida. 

Ayer domingo Lourdes vivió un momento muy precioso. Fue reconocida por el pueblo, que ha hecho suyo, como "Hija adoptiva". Y con ella lo vivimos familiares y amigos. ¡Qué precioso es que un pueblo te dé esa distinción!

Hoy quiero que ese momento que viví con ella, con ellos, quede registrado en mi blog. Y para ello pondré por escrito lo que de ella manifestó la presentadora del acto y registré en mi móvil. 

"Doña Lourdes Soriano Arias, nació en Sierra de Yeguas, en Málaga. Siendo niña se trasladó luego con su familia a Sevilla. Tuvo una infancia muy feliz. Recuerda en su pueblo, cómo junto a sus amigos, veían volar sobre sus cabezas unas aves, que ellas llamaban de aquella forma, pero luego, con el tiempo, ha descubierto que eran los flamencos de la laguna de Fuente Piedras. Las bases de su infancia me dice que son: su padre, su "madres" y su abuela, junto a toda su familia, porque junto a su casa vivían  sus tías, que estaban dedicadas a ella y a sus dos hermanos. En ese ambiente familiar escuchó sus primeros cuantos, leyendas y romances. Eran personas cultas para la época. Recuerda la abundancia de amor y dedicación que le profesaron. 

Huérfana de padre, muy pronto se traslada a Sevilla y allí vive con sus dos hermanos y su madre. Recuerda con cariño su estancia en Sevilla, sus calles, sus rincones y el amor por la Semana Santa, que aún conserva. Su hermano mayor quedó como cabeza de familia. Cuando ella dijo que quería estudiar periodismo le aconsejó que se fuera por una carrera que pudiera estudiar en Sevilla porque trasladarse a Madrid, en aquel entonces, pues no entraba en la economía familiar. ¡Quizás más adelante! Así fue como Lourdes ingresó en la Escuela de Magisterio. 

Allí conectó con gente preocupada por la renovación pedagógica y se fue enamorando por todo lo que suponía enseñar. Atraída por movimientos renovadores y guiada por profesores de vanguardia pedagógica, se olvidó del periodismo. Con diecisiete años comenzó a participar en manifestaciones estudiantiles de la época. Conoció, a través de unas compañeras, la HOAC (Hermandad Obrera de Acción Católica). y fue la respuesta a sus opciones sociales y críticas en conjunción con su educación cristiana de toda la vida. En este ambiente conoció a Federico Luque, su marido. Primero eran compañeros y, ella nos cuenta, que el enamoramiento vino más tarde. 

Su primer destino fue Alcolea del Río, pero poco después le dieron Lora como destino definitivo, y Lourdes trabajó sin descanso para conseguir lo que se había propuesto cuando comenzó magisterio. Cuando hace balance de su etapa de docente recuerda la escuela de adultos, la primera que existió en Lora y que montaron en la casa parroquial de la iglesia de Jesús. Fue un trabajo en equipo. Ella nos recalcó, todo el tiempo, que su trabajo, siempre ha sido un planteamiento de grupo, con un compromiso alto por su parte, pero siempre ha trabajado con un grupo de personas.

Recuerda que las chicas venían del campo todas las tardes en carro, anocheciendo, porque a las siete de la tarde ya era de noche, pero con unas ganas tremenda de aprender. Esta experiencia ocupa una parte muy importante de su memoria, de la que se siente muy satisfecha.

En el colegio Reyes de España entró con esta visión de la vida y de la sociedad en plena ebullición de la transición. Y se dio cuenta que tenía una gran labor por delante. La primera promoción de octavo que tuvo la recordará toda su vida porque querían hacer un viaje fin de curso a Torremolinos, ya que la mayoría de alumnos no conocían el mar. Hicieron pues lo típico: subastas, papeletas, mantecados. ¡Pero eso no fue suficiente! Y entonces se le ocurrió escribir cartas a todas las instituciones, pidiendo recursos: a la Casa Real,  a la Diputación, al ministro Javier Solana, a Tierno Galván, al Presidente de la Comunidad. Les contestaron todos con misivas muy cariñosas, muy entrañables, pero el único que el envió dinero fue Javier Solana. Y con ese dinero se fueron. Todavía hay alumnos de aquella promoción que la ven por las calles y le dicen: "¡Maestros, que fuisteis los primeros que nos llevasteis al mar!" Esto parece ahora el título de una película reciente, pero eso ocurrió hace mucho tiempo.

Lourdes es también autora de teatro y de poesía. El teatro es para ella siempre una labor de concienciación. Las obras las escribía pensando en sus alumnos. "El teatro es poesía que se sale del libro para hacerse humana" dijo Lorca.  Un autor al que voy a recurrir, porque yo sé que Lourdes es muy lorquiana. Una situación que se daba comúnmente en el colegio es la ausencia de una parte del alumnado que se tenía que ir con sus padres "a la aceituna" y ese tema estaba en sus obras. Hizo incluso turné por los pueblos de la comarca. Llegaron a representarla en el López de Vega.

 Comenzó escribiendo poesía para enseñar en el aula algunos conceptos de literatura, como es la métrica, la rima, algunas figuras literarias, pero "la poesía no quiere adeptos, quiere amantes" dijo Lorca también  y ella consiguió inculcar en sus alumnos  el virus del amor por la lectura y el amor por la literatura, y por eso, todos sus alumnos la aman, adoran y la consideran una luz en sus vidas. Con su mirada inquieta e inteligente les hizo descubrir facetas de la vida rutinarias de Lora que no apreciamos el resto de los mortales.

Lourdes es una persona que todos queremos tener a nuestro lado. Es una persona positiva, a pesar  de los dificultades que la vida le ha vida le ha ido presentando. Una persona culta, empática, inteligente, humilde, amable, cariñosa, vitalista, atenta, divertida y buena, muy buena. Como dijo Lorca también "Hay almas a las que uno quiere asomarse como a una ventana llena de sol".  

Una vez una alumna pequeñita le dijo "Maestra, maestra, qué dicen ¿qué tu no eres de Lora?"  y ella le explicó que uno es de donde vive, donde trabaja y donde es feliz, pero que no había nacido en Lora. la niña se quedó muy contenta porque le dijo " Ah, claro, yo también he nacido en el hospital de Sevilla"

Cuando ella llegó a Lora vió el azulejo de la estación y recordo que en su infancia había oído el nombre de la Virgen de Setefilla, y cuando conoció a la familia de Federico oyó los nombres de Setefilla, Set y Filli. Y el nombre de Sete le encantó.

Sin embargo a los largo de estos años, ha podido comprobar que aunque una persona aunque lleve viviendo mucha tiempo siempre hay alguien que te pregunta "¿Tú eres de Lora?, ¿pero ... de Lora, Lora?", haciendo distinción entre los que son de toda la vida de aquí y los que vinieron más tarde.

Por todo ello Lourdes, mereces que Lora te reconozca como persona digna de homenaje y te conceda el mayor título honorífico que concede el Ayuntamiento el de Hija Adoptiva, porque Lora del Río te quiere.  

Y, Lourdes tranquila, que tú, ya con la distinción de hija adoptiva, ¡Eres de Lora, Lora! ¡Enhorabuena!

 

Y esto es sólo parte de la vida de Lourdes en Lora del Río. Lourdes ha tenido más vida en Lora, a nivel personal, familiar, social, cultural... Y no digamos fuera de su querida villa de adopción.

¡Hasta la próxima, primero Dios! 

sábado, 2 de noviembre de 2024

La marcha de la hermandad

Tres días después de la gran desgracia nacional desde hace tiempo vi, con una gran emoción, la marcha, de cantidad de gente, hacia el punto donde se podría concentrar esa desgracia. Y así proclamar, gritar diría yo, lo que es el gran valor de la ciudadanía nacional, personificada en la población de la ciudad de Valencia, de que se siente como propia esa desgracia. Marchaban, andaban, hacia una de sus aldeas, de sus barrios, situada más allá del nuevo cauce del río Turia.

Cuando era pequeño las cartas que recibíamos en mi casa de Triana llevaban además del sello corriente otro añadido para sufragar los gastos de lo que supuso la reconstrucción de Valencia tras la arriada de octubre de 1957 producida por el Turia que causo trescientos muertos. En aquel momento el río discurría por su cauce tradicional situado hacia el norte de la ciudad. Tras esta "Gran riada" el régimen franquista, con el conocido como Plan Sur, construyó el desvío del cauce hacia el sur de la capital que fue terminado en 1972. Ese cauce, que hemos visto lleno como nunca en estos días, ha salvado a la capital de la inundación actual.

Uno de esos aglomeración situada al otro lado del cauce, perteneciente a la capital, Paiporta, ha sufrido los efectos de las corrientes de agua proceden del interior de la provincia. Junta a ella, muchas localidades más arriba de esa provincia, junto a otros pueblo de otras provincias, han sido arrasadas por un agua procedente de las lluvias que en algunos casos alcanzaron 500 litros por metros cuadrados. Por ejemplo en Chiva se registraron hasta 491 litros por metro cuadrado en apenas ocho horas, casi la misma cantidad que suele acumularse a los largo de todo el año en la región. Ha sido algo terrible que conmocionó, y aún conmociona, al país. 

A todo esto, a tres días de esta catástrofe, aún hay muchísimos desaparecidos, más de dos doscientos muertos, y unas perdidas increíbles en viviendas, edificios, vehículos, cultivos, comercio, fábricas, enseres familiares, líneas de transportes de tren, de carreteras... que tardarán mucho tiempo en recuperarse.

Quizás no han tenido los poderes públicos una actuación coordinada, inmediata, a la altura de las circunstancias... es verdad que no era fácil, pero podrían haber tenido otra disposición, dejando aparte las diferencias políticas unos y otros. Para los no conocedores de la organización política de España hay distintos partidos políticos gobernando a nivel del Estado y de la Comunidad Valenciana. Esta diferencia es inaceptable a la hora de servir y estar allí donde sucede  una gran desgracia. En estos momentos hay que estar como uno. 

De ahí que se escucha con insistencia: "Sólo el pueblo ayuda al pueblo". Y el pueblo de Valencia, sin que mediara ninguna convocatoria, se unión e hizo lo que sebe hacer. Salir a la calle con escobas, con palas, con cubos, con recogedores de basuras, con agua, con comida...  y echar a andar a esa pedanía para socorrer a sus hermanos que estaban padeciendo, que estaban necesitados, que estaban esperando saber dónde estaba el cuerpo de su familiar desaparecido. En silencio, a pie, con un mismo sentir, con ganas que el dolor que sentían se convirtieran en vida, marcharon.
Gracias a todos aquellos que nos has dado esta gran lección. Gracias a los que nos han recordado que el ser humano tiene aún en su más profundo ser el sentido de hermandad, de que lo que le pasa a mi vecino me pasa a mí. Gracias valencianos. ¡Qué lección de solidaridad! ¡Que inmenso acto de amor! 
Las muestras de solidaridad se han extendido al resto de los habitantes del país.
15000 voluntarios esperando tomar algunos de los autobuses
el día 1 de noviembre para llegar a  las zonas afectadas.
De ellos solo 8.000 salieron en autobuses-

¡Hasta la próxima, primero Dios!


lunes, 28 de octubre de 2024

Precioso, maravilloso, genial.

Soy un fan de los encuentros con amigos. A lo largo del curso tengo ya establecidos unos periódicos al año. Otros tienen una periodicidad menos larga. Pero siempre es para mí una oportunidad de disfrutar de la amistad. Este sábado pasado fue el que tengo más numeroso. De forma que he pensado que con determinados amigos lo vamos a hacer en otras fecha. La casa se me queda pequeña. 

Comenzamos el encuentro con una vista a las "calizas" del Cerro del Hierro. El tiempo, y el cerramiento de partes donde se podían pasar para visitarla, hizo que la visita no cumpliera las expectativas que teníamos.
En esta oportunidad, al estar lloviendo, la hice en la parte alta de mi casa y no en las terrazas. Y ya comprobé que  se completaba el espacio. 

Al acabar el día les puse a todos que me sentía muy agradecido por su presencia. Y esto son algunos de los mensajes que recibí. 

"Gracias a ti, como siempre, por tu hospitalidad y por compartir tus amigos y hacernos partícipes de estos momentos tan bonitos y esperado a los largo del año." Javi. 

"Para nosotros ha sido un día precioso. Gracias por compartir amigos tan estupendos. El agradecimiento es mutuo" Eugenio.

"Gracias a ti por este maravilloso día. Nos vemos prontito. Ya mucha gente es mi gente" José M.

¨Gracias por compartir tu casa con nosotros. Un día genial" Inma

"Gracias a ti por la magnífica velada" Darío.

"Gracias a ti. Hemos pasado un día estupendo. Ya viniendo de vuelta hemos hablado de barbacoa en el campo de Beatriz. Así que nos volvemos a ver. Nosotros también te queremos". Mercedes

"Muchas gracias por la acogida y el buen rato entre buena gente". Paco

"Gracias a ti por abrirnos las puertas de tu casa". Barrera

"Gracias que te tenemos a ti" Álvaro

"Gracias hermano. Lamentamos la premura de nuestra visita. Pero tú lo merecías. Gracias por todo lo que nos has preparado que estaba buenísimo. Y qué buena gente a tu alrededor. Abrazos". Salvador.

Ello me indica que, a pesar que provienen de lugares distintos, de momentos de mi vida diferentes, se alegran de vivir este momento. Seguro que elegimos amigos que tengan nuestros mismos valores, con una actitud ante la vida positiva y con ganas de establecer unas relaciones de confianza que nos aporten aspectos que merezcan la pena vivir con ellos, ayudándonos mutuamente en nuestras vidas diarias. Por eso los amigos de uno hacen unas buenas migas unos con otros sin tener que conocerse previamente. ¡Los amigos son los hermanos que la persona elige!


¡Hasta la próxima, primero Dios!





















domingo, 20 de octubre de 2024

Usurpadores de la palabra


En el día de hoy he tenido, por dos veces, la ocasión de contemplar cómo las personas con las que estaba, hablaban y hablaban sin parar. Uno de ellos no dejaba de dar su extensa opinión sobre cualquier asunto, y unía temas que se le venía a la mente y no paraba de hablar. En otra ocasión otra persona hablaba sobre sus convicciones en determinados temas en las que además de hablar sin dejar de dar puntada a los otros, encima alzaba la voz y sus gestos indicaban que se encrestaba hasta tal punto de le tuve que decir que se serenara, sobre todo porque yo no había dado mi opinión sobre el tema. En los dos casos mi actitud fue paciente hasta que en el segundo caso, después de un buen tiempo, le dije que parecía que me estaba dando una clase sin yo pedírselo. Como el día ha sido un poco espeso en este sentido, y la paciencia requería un descanso, el segundo se llevó esta respuesta un tanto seca. Pensar sobre sobre todo esto me ha llevado a escribir sobre el saber escuchar y dejar hablar al otro. 

Soy una persona que me considero que puedo manifestar mi opinión sobre determinados temas y hacerlo con convencimiento. Y que también he podido caer en lo que hoy juzgo. Sirva esta crónica para mejorar en este aspecto. No me gusta ir paseando o estar comiendo con alguien que mantiene un monólogo. 

Soy consciente que escuchar promueve la resolución de conflictos y permite desarrollar otras habilidades que se vinculan con nuestra inteligencia emocional como la empatía, lo que lleva a un mejor entendimiento y colaboración entre pares. Además, demuestra respeto, interés y confianza hacia el otro. También soy consciente que el que habla deber ser respetuoso con el que escucha y, en una conversación, el otro tiene algo que decir. Y que estar con otros no significa tener que estar hablando sin parar. El silencio no es malo.

Resulta incómodo intentar mantener una conversación con alguien que no te deja hablar; no te permite meter baza y, si lo haces, te interrumpe de inmediato. Hay personas que hacen esto, pero no con la intención de molestar, simplemente son malos conversadores y sobre todo, malos para escuchar a los demás. Se centran únicamente en lo que ellos quieren decir, y no solo no les interesa lo que puedan decir los demás, sino que ignoran totalmente los intentos de su interlocutor por tomar la palabra. En otros momentos al decir una opinión personal el otro interrumpe diciendo que el más y peor, o mejor. El tono con el que habla transmite autoridad y confianza para evitar que la gente le interrumpa. 

Otras personas en cambio, no te dejan hablar o te interrumpen, porque consideran que lo que ellos van a decir es más importante o interesante que lo que puedas decir tú en un intento de obtener el control de la conversación y afirmar que sus opiniones y conocimientos son más importantes que lo que dice el otro. Por lo tanto, te obligan a escucharles: no dejándote hablar a ti, e imponiendo su opinión qué es “la buena”. Me decía hoy uno de ellos que su opinión, sobre un hecho histórico, era la acertada y que otras respuestas era "ideológicas" y, por supuesto, incorrectas. En general, estas personas se consideran mejores que los demás; o por lo menos más listos. Todos ellos tienen algunas características comunes a la hora de interactuar con los demás.
Los usurpadores de la palabra suelen ser los que empiezan la conversación; aunque esto tampoco importa mucho, si la empiezas tú, te quitarán la palabra de inmediato. Y lo harán, para aportar alguna idea sobre ellos mismos, su experiencia, sus conocimientos, o su propia opinión, que siempre será la mejor. La conversación tuya no les interesa en absoluto.
Si haces el intento de hablar tu, levantarán la voz, sin perder el hilo de lo que están diciendo, para impedírtelo. Y por supuesto, seguirá hablando; así que mejor te callas porque no te escuchará. En el caso de que llegara a escuchar algo de lo que tú le has contado, te dará la solución y el consejo perfecto; aún sin que se lo hayas pedido.
Intentar saber escuchar al otro, analizarse el tanto por ciento que en determinada conversación has sido tú el que más ha hablado, creer que el otro tiene una voz y puede tener razón en lo que dice, callarse y preguntarle al otro: "¿Y tú que piensas?", y dejarle expresarse, es un buen ejercicio. 
Quizás la solución ante tales personas es llenarse de paciencia, mantener respeto a lo que habla, hacer una escucha activa incluyendo breves palabras para que sea consciente que hay otra persona en esa conversación, llamar la atención sobre algo que pasa o que está en el ambiente o la naturaleza... o simplemente mostrar tu aburrimiento. 

¡Hasta la próxima, primero Dios!


jueves, 26 de septiembre de 2024

Invertir en los amigos

Este pasado fin de semana ya estuve en casa. Tanto el sábado como el domingo, recibí visita de amigos. Con estos dos grupo he tenido una relación muy cercana compartiendo parte de mi vida personal con ellos. Y a veces con una gran profundidad. Por ello son unos amigos muy especiales. Nos conocemos muy bien. Y con ellos mantengo una relación periódica. No hace falta verse cada semana para considerarnos amigos. 

He pensado mucho en que continuamente estoy rodeados de amigos, de aquí y de allá. De mi pueblo o de Conchinchina. Por eso me he planteado diversas preguntas: ¿Es esto normal?¿Necesito estar en contacto con mis amigos? ¿Qué me aporta encontrarme con ellos? Fui investigando sobre ello y encontré un articulo realizado por el personal de Mayo Clinic que me aportó respuesta a estas preguntas. Yo las he replanteado desde mi experiencia.

Las amistades me aporta bienestar que repercuten en mis sentimiento, en mis opciones y en mi salud mental y física. No se me hace difícil hacerlas. Y las hago continuamente. Tengo amistades desde hace más de cuarenta años y otras recientes. Tampoco se me hace difícil mantenerlas. 

Creo que los buenos amigos son buenos para mi salud. Los amigos pueden ayudarme a celebrar los buenos momentos y apoyarme en los malos. Los amigos pueden prevenir el aislamiento y la soledad y ofrecerme compañía si la necesito. Los amigos también aumentan la sensación de que formo parte de un grupo, o dicho de otra manera sentimiento de pertenencia, me dan felicidad, mejoran la confianza en mi mismo y mi autoestima. Por ello invierto mucho en mantenerlas y mantengo una actitud positiva ante nuevas personas. Recuerdo el lema de uno de los Encuentros por la Paz que realizábamos en mi Instituto: "El desconocido puede ser tu amigo". De hecho mi forma de ser es de acoger a aquellos que no conozco, sobre todo los que me presentan mis amigos. 
Soy consciente que formar y mantener amistades saludables implica dar y recibir. Algunas veces soy yo quien da apoyo, y otras veces soy quien lo recibe. Hacer saber a mis amigos que me importan y que los aprecio ayuda a fortalecer el vínculo. Es tan importante que yo sea un buen amigo, como que me rodee de buenos amigos.
La inversión realizada vale la pena por el placer y el confort que la amistad ofrece. Esta inversión puede ser de disponibilidad, de viajar a aquellos lugar donde los tengo, de ofrecer mi casa para los encuentros, invitación a aquellos que viven lejos para que utilicen mi casa, ofrecer los medios de los que dispongo.
En fin lo que sé es que ¡Soy feliz con ellos!

!Hasta la próxima, primero Dios!

Añadido unos días posteriores. Otras ocasiones en la que en esta misma semana he podido compartir mi vida con otros grupos de amigos: 
El viernes fue con amigos de San Nicolás. Nos reunimos una vez por trimestre para cenar o almorzar en mi casa. Esta ocasión fue por la despedida del verano. 
Y el sábado fue un pequeño viaje a Zafra, localidad de la región cercana de Extremadura, con ocasión de la conocida Feria de Ganado. 
Tras una vuelta por la misma nos dirigimos al centro de la ciudad. Me encantó. Prometo volver. A ella fui con vecinos de San Nicolás y Alanís. El grupo en el que participo llamado Amigos del Loli fue con el que compartí el almuerzo en la Plaza Mayor de Zafra.