jueves, 8 de octubre de 2026

El que pasó y dejó.




Estoy viendo que me cuesta ponerme a escribir las crónicas. Es verdad que este fin del verano y el comienzo del otoño ha sido especialmente intenso. Quizás la continuidad de un tiempo más caluroso de lo normal me ha permitido continuar con las actividades y espacios propios de verano. Ya se siente que llegan otras temperaturas. Es maravilloso la vida que da el calor. Aquí en San Nicolás es visible. Es sensorial.

Hay, sin embargo, entre los muchos amigos que me han visitado este tiempo uno que me ha hecho mucha ilusión. Es una de esas personas bisagras de las vidas que vivimos. Yo soy lo que soy gracias a él. Sin su presencia en mi barrio, y en mi parroquia, ella habría recorrido otro sendenro. Seguro. 

Es José María de Lara. Llegó como diácono a mi parroquia. Estuvo un año. Pero a partir de ahí no deje de estar en contacto con él.. Inició el Movimiento Junior. Y en él me enrolé en cuanto pude gracias a unos jóvenes, Diego Ledesma y Antonio Gamiz, que siguieron dándole vida a ese movimiento de niños. Cómo influyó ello en mi vida es determinando, pues viví desde él y "para" él. Era una forma distinta y concreta de seguir a Jesús y de concebir la Iglesia. Era fruto de las nuevas orientaciones del Concilio Vaticano II, tan claravidente en la manera de concebir la fe, y por tanto de la Iglesia, como descafeinado en su aplicación durante el pontificado más largo en la historia de la Iglesia del siglo XX. Algo que hemos palpado más tarde, y en contra de parte de la misma Iglesia, durante el del Papa Francisco. 

Vive en Granada. Su sobrina y su familia es amiga mía y vive en un pueblo de al lado: Cazalla de la Sierra. Y me gustó mucho pasar con él unas horas. Hacía casi treinta años que no lo veía. Al encontrarnos parecía que nos habíamos visto ayer. Es amistad, es vínculo, es cariño, es agradecimiento, es admiración. Esta es la verdadera amistad según Aristóteles. Éste le llama amistad de Virtud a igual que Cicerón en su obra Laelius de Amiticia. Elredo de Rievalux, San Alfredo, la llamaría amistad espiritual. ¡Gracias José María! 

Y ahora se presenta hacer frente a lo que ocurrirá. Viaje a Palma de Mallorca, volver a repetir análisis y hacerme procedimientos de diagnósticos por imagen, celebrar el cumpleaños, experimentar la vida más cerrada por el cambio del tiempo... Espero que todo vaya realizándose de manera normal.

¡Hasta la próxima, primero Dios!

jueves, 17 de septiembre de 2026

Final del verano

Durante estos días de septiembre, a pesar del calor extremo que hemos tenido, he disfrutado bastante en mi casa de San Nicolar. En la imagen un tomate del tipo corazón de buey que es que he sembrado en mi pequeño, diminuto, huerto. Me hizo sonreir cuando, entre los que cogía, apareció este con una carita que me decía que lo arrancara ya.
El huerto me ocupa relativamene poco tiempo una vez plantado. Más me ocupan las macetas. Todo los días disfruto cuidando el jardín, quitando flores marchitas, cambiar plantas, regarlas. Eso, tan simple, me llena de paz. Disfruto de las terrazas en ese momento que lo hago.
También ha sido unos días para recibir amigos en mi casa.  El hacer la comida, preparar la mesa, cuidar que la bebida esté fresca y regar el suelo es algo que realizo con ganas.
Preparar el jacuzzi es algo casi diario. hay que pasr el limpia fondo y  rellenarlo. Hay que atender que esté lo suficientemente caliente, poniendo la bomba de calor antes de que llegen los invitados. Quitar las hojas y los insectos que se encuentran en él.
En fin eso es casi diario. Otra cosa es el mantenimiento que realizo según la estación: pintando paredes y barandas, barnizando los bancos, podando los árboles o preparando la tierra para volver a sembrar. 
Nunca fui un manita. Nunca he estado cecano de las cosas del campo. Nunca he hecho nada de lo que ahora es mi tarea diaria. Considero que he encontrado en estas tareas reducir  el estrés y mejorar mi estado de ánimo, actuando como terapia natural.
Pienso que la jardinería ayuda a mi salud física, ya que implica una actividad moderada, que a veces me parece bastante, y me aporta una satisfacción añadida al ver crecer las plantas. Y en ese sentido también me aporta vivir y sentir el silencio, poder meditar, ser agradecido y contemplar y meditar desde ello.
Vivir en San Nicolás, sobre todo en verano, es una vivencia muy especial, ya que el pueblo se llena de vida.
¡Hasta la próxima, primero Dios!

jueves, 3 de septiembre de 2026

Amar de verdad también significa soltar

Estuve ayer en Las Navas en la novena a la Virgen de Belén. ¿Qué pueblo, qué población más cercana y cariñosa? Alguien me dijo qué recordaba con mucho cariño cuando acudía al pueblo desde San Nicolás para realizar las celebraciones con ocasión o bien de la marcha de un compañero o para cubrir las vacaciones de otros o para iniciar el Junior. Al salir del templo tenía más invitaciones a una cerveza de las que podía atender. 

Me paré en la puerta trasera con Lolo, con Manu y con Amador. Tres de los muchos a los que considero amigo naveros. Ya todos casi rondando los cincuenta, casados, con hijos. Y hablando recordamos la cantidad de momentos que habíamos vividos juntos. 

En esa conversación me recordaban cómo les gustaba verme en estos momentos, aunque sea de otra manera. Y yo les dije que a veces, para mantener el amor a lo esencial, hacía falta alejarse. Y después recordé que eso lo había hecho varias veces en mi vida. Y aunque lo había hecho consciente y con decisión, no dejaba de ser doloroso. Y era consciente también que eso también era amar. Querer mantener una amistad con un compañero, restar importancia a mantener una buena situación económica, ser fiel a mis convicciones más profundas, estar cómodo en un buen destino.

Hoy, mientras barría las hojas en las terrazas, escuché el título de esta crónica en una canción. Me ha servido para dar gracias y que poder haber sido consciente de ello me ha mantenido firme y seguro de quién soy y de quien quiero ser. Lo importante es seguir amando a tus convicciones.

¡Hasta la próxima, primero Dios!



miércoles, 19 de agosto de 2026

Pasó unas semanas

Me acabo de levantar y he estado en las terrazas para extender el toldo y ver como estaba¿qué ha pasado todo. Después he bajado y he desayunado. Con la puerta abierta, y escuchando música, me he puesto a escribir está crónica. He mirado la fecha en la que escribí la última. Hace tiempo. ¿Qué ha pasado durante este mes de agosto?

Me mirado mi agenda, pues el recuerdo de los días se solapan. ¡Sí, he tenido visitas! Visitas que me han dado mucha paz, compañia y plenitud. Es una gran alegría que amigos acepten mi invitación a pasar unos días en mi casa. Disfruto con ello. Me encanta preparar la casa para que se la encuentren en perfecto estado de revista. Cocinar para ellos es algo que me encanta. 

Junto con los que se quedan, hay amigos que vienen y se van. Son de aquí y de otros puntos de la provincia. Estos también me aportan la misma satisfacción que los anteriores. Compartir lo que tengo me hace feliz. Los momentos pasados en el jacuzzi tanto por la mañana como por la tarde son únicos.

Este tiempo fue también compartido por amigos llegados desde otros puntos de España. Con ellos, a los que les acompaño a visitar Sevilla, vivo en la casa de la capital. Visitar los monumentos, recorrer sus callejones, disfrutar de sus bares, me encanta. 

Habrá sido todo esto la razón por lo que no he escrito ninguna crónica en este mes. ¡Es posible! 

¡Ah! He estado tan ocupado que se me pasó, se nos pasó porque estaba con amigos, mirar el eclipse.


¡Hasta la próxima, primera Dios! 

viernes, 31 de julio de 2026

Se acaba julio

Julio es uno de los meses en el que vivir en San Nicolas es un lujo. Hay una temperatura que se puede soportar en verano, en especial éste que ha sido uno de los más cálidos conocidos. Normalmente suelo pasar todo el mes aquí. Creo que he bajado a Sevilla solamente una vez y para acoger a la hija de un amigo de Guatemala, Vivian. 

Estar en casa es mi opción preferida para este tiempo. Es una vivienda fresca. Por decir que por la noche duermo con la ventana cerrada, y en los días que hemos tenido temperaturas altas y la he dejado abierta, a media noche la he tenido que cerrarla.  Lo mismo pasará en el mes de agosto. Creo que cada semana he tendio visitas y en algunas más de una. El chiringuito, a doscientos pasos, me permite refrescarme antes de almorzar. 

Ha sido un mes en el que recibo en casa a muchos amigos, unos para almorzar o cenar y otros para quedarse en la casa. Participe en la cena que ofrece a los mayores de sesenta y tres años el ayuntamiento con motivo de la feria. He de añadir que también me he desplazado a Las Navas a cenar con amigos.

En otros aspectos me he sentido especialmente expectante por los grandes incendios que han tenido lugar en el país, por la cantidad de feminicidos y, en estos útimos días, por la llegada de tantos marroquies a la ciudad de Ceuta. Difíciles de afrontar los tres. 


              ¡Hasta la próxima, primero Dios!



lunes, 20 de julio de 2026

La segunda estrella

Estoy escribiendo esta crónica el día siguiente en el que España se convirtió, por segunda vez, en campeona del mundo de futbol. He ido siguiendo el desarollo de ese mundial. ¡Me gusta el futbol! Y he disfrutando viendo ganar al equipo nacional en los partidos que ha jugado. Y en concreto en la semifinal y en la final he sentido una gran emoción y felicidad. Y esto era compartido con aquellos con los que estaba viendo los partidos.

Y como es normal en mí, pensaba que eso no era racional. Nada iba a cambiar en mi vida, ni en la de los demás al ida siguiente excepto algo interior. Ese sentimiento de felicidad que hacía que tuviera me hacía sentirme bien. Y me preguntaba sobre ello. Y pensaba que las emociones dan paso a los sentimientos.

Para entender la interrelación entre los sentimientos y las emociones, es vital conocer sus definiciones. Las emociones se pueden considerar como reacciones automáticas del organismo ante un estímulo, por ejemplo ganar un partido, ganar la copa. Estas reacciones pueden incluir respuestas físicas, como el aumento del ritmo cardíaco o el sudor. Por ejemplo, cuando estamos contentos, nuestra reacción emocional nos prepara para reir, abrir nuestros brazos para abrazar a los que nos rodean.
Por otro lado, los sentimientos son el resultado de procesar esas emociones. Mientras que una emoción puede durar solo unos segundos, los sentimientos son la interpretación consciente y prolongada de esas experiencias emocionales. Por ejemplo, después de experimentar esa alegría (una emoción), podemos sentir felicidad (un sentimiento) que persiste incluso después de haber dejado la situación de alegría.
La felicidad es un estado emocional caracterizado por la alegría, la satisfacción y el bienestar general. Se experimenta una sensación de plenitud y contentamiento, donde se percibe una armonía entre las emociones positivas y la percepción de la vida.
Sin embargo, también es importante reconocer que la felicidad puede tener algunas consecuencias negativas. En algunos casos, puede llegar a impedir el crecimiento personal y la búsqueda de nuevos desafíos. Y tambien ser utilizada para manejar tanto al inviduo como a la colectividad. No podemos olvidar aquello de pan y circo.
En resumen, la felicidad es un estado emocional positivo que proporciona numerosos beneficios para el bienestar general. Y que es bueno sentirla en la vida en la que debemos encontrar un equilibrio y reconocer que la felicidad forma parte de una variedad de sentimientos en la vida. E
ntender la complejidad de los sentimientos y las emociones nos proporciona herramientas para una vida emocional más consciente y saludable, fortaleciendo así nuestras interacciones sociales y nuestra conexión con nosotros mismos y con los demás.


¡Hasta la próxima, primero Dios!



jueves, 9 de julio de 2026

Desconectado

Desde que vine de Mallorca hace una semana el WIFI viene y va. Llegué a casa y no había. Tardaron en arreglarlo tres días. Tuve el viernes y ya el sábado no tuve. Hasta el lunes no lo volvieron a enchufar. El martes no había. Hoy me lo han arreglado. ¿Mañana? Este finde de semana unos amigos que vinieron me arreglaron la tele de la biblioteca, que es la que tiene antena, para ver la televión sin wifi. No tenía idea como funcionaba. Ahora está magnífica, pero debo estar arriba.

Aunque todo estaba un poco rompiendo mi rutina, la vida siguió. El sábado por la noche tuvimos la cena del grupo Petunia: Antonia, José Luis, Mariángeles. Inma, Jordi y un servidor. Faltaron Nieves, Nicasio y Santiago, por diversas circunstacias. Estos encuentros nos ayuda a fomentar la amistad y no perder el contacto, pues no nos vemos mucho aunque vivamos en el mismo pueblo. A veces nos encontramos, aunque son momentos más cortos.


Al día siguiente vinieron a verme Juan Ramón, Vargas y Ana Belén. Me avisaron ya de madrugada. Esta es su casa y uno a su casa puede llegar cuando lo desea. Vinieron al mediodía y almorzarón aquí. Me encanta cocinar y estuve toda la mañana amañando el almuerzo. Su presencia pareció que era las de unos de mantenimiento. Arreglaron las dos televisiones, el toldo, el cómo utilizar el movil para utilizar el ordenador... Realmente estaban en su casa. Creo que son de los primeros que vinieron aquí.

Por lo demás, y como me gusta mucho el futbol, fui a ver a España a casa de distintos amigos. El viernes pasado a casa de José Antonio y Dolores. Y el lunes a casa de Sergio y Carmen. No me gusta ver el futbol solo. Sobre todo si son de España. Ahora, solo, estoy comenzando a ver Francia vs Marruecos.

¡Hasta la próxima, primero Dios!