Me acabo de levantar y he estado en las terrazas para extender el toldo y ver como estaba¿qué ha pasado todo. Después he bajado y he desayunado. Con la puerta abierta, y escuchando música, me he puesto a escribir está crónica. He mirado la fecha en la que escribí la última. Hace tiempo. ¿Qué ha pasado durante este mes de agosto?
Me mirado mi agenda, pues el recuerdo de los días se solapan. ¡Sí, he tenido visitas! Visitas que me han dado mucha paz, compañia y plenitud. Es una gran alegría que amigos acepten mi invitación a pasar unos días en mi casa. Disfruto con ello. Me encanta preparar la casa para que se la encuentren en perfecto estado de revista. Cocinar para ellos es algo que me encanta.
Junto con los que se quedan, hay amigos que vienen y se van. Son de aquí y de otros puntos de la provincia. Estos también me aportan la misma satisfacción que los anteriores. Compartir lo que tengo me hace feliz. Los momentos pasados en el jacuzzi tanto por la mañana como por la tarde son únicos.
Este tiempo fue también compartido por amigos llegados desde otros puntos de España. Con ellos, a los que les acompaño a visitar Sevilla, vivo en la casa de la capital. Visitar los monumentos, recorrer sus callejones, disfrutar de sus bares, me encanta.
Habrá sido todo esto la razón por lo que no he escrito ninguna crónica en este mes. ¡Es posible!
¡Ah! He estado tan ocupado que se me pasó, se nos pasó porque estaba con amigos, mirar el eclipse.

