martes, 23 de marzo de 2021

Un año de excepción

Fue en este mes de marzo del año pasado cuando el presidente del gobierno declaraba el estado de alarma en el país. La pandemia del coronavirus había comenzado a crecer exponencialmente en nuestro país. Desde entonces todo ha sido "anormal", excepcional. Muchas palabras nueva aparecieron. Los Protocolos aparecieron. Así como el confinamiento o las medidas higiénicas. Y la sociedad casi colapsó. La globalidad había puesto su granito de arena, pues el virus se extendió por todo el mundo. Echó por tierra muchísimos proyectos, muchas ilusiones, muchos trabajaos y empresas. Y lo que es peor dejando infinidad de muertos, enfermos y contagiados.
La primera ola azotó a España antes que gran parte del mundo. El país fue uno de los primeros donde los contagios se dispararon, dejando unas cifras durísimas, de las peores de Europa: entre el 22 de marzo y el 12 de abril de 2020, las muertes en España se duplicaron respecto a las mismas fechas del año anterior, según los registros del INE. Pero no sería el único golpe. En verano, los casos volvieron a elevarse antes que en el resto del continente —la variante del virus que dominó la región en otoño pudo salir de nuestro país—, provocando dos picos de ingresos y fallecidos en octubre y enero.
El goteo de cifras de fallecidos ha convertido en costumbre hablar de cientos de muertes diarias por covid-19, una enfermedad que hace dos años no existía. Viéndolas con perspectiva, estas muertes se traducen en un dato excepcional: lo normal hubiese sido que en 2020 se registrasen en España unas 400.000 muertes —tomando una media de lo ocurrido entre 2015 y 2019—, pero han sido cerca de 500.000, un exceso de fallecidos que supera las 92.000 personas, como recogen los registros civiles.
Esta cifra coloca a España entre los países con más víctimas del mundo, en relación con su población y en porcentaje.
España aparece como el sexto país de la lista con el peor exceso de muertes (un 23% más de lo normal en el periodo 2015-2019). Está lejos del país que la encabeza (México, 58%) y de otros como Perú, donde el exceso seguramente es superior, pero cuyo registro de fallecimientos es incompleto (de ahí que no lo incluyamos en la tabla). España recoge la tercera peor cifra de los 27 países de la Unión Europea en el desajuste de fallecidos , solo por detrás de Eslovenia (24%) y Polonia (23%), aunque también cerca de Portugal (21%), Reino Unido (21%) o Italia (20%).
Detrás de ese grupo hay muchos países con excesos de menos del 20%, como Bélgica, Suiza, Bulgaria, Países Bajos, Francia, Suecia o Austria. Más abajo aparece Alemania, que tomó medidas duras durante muchos meses, aunque acabó sufriendo una segunda ola en invierno que ha elevado su cifra hasta el 9%. Por último, hay países que parecen haber contenido las defunciones al menos de momento, como Grecia (7%), Letonia (6%) o Estonia(6%), y especialmente Dinamarca (3%), Finlandia (2%) o Noruega (0%).
Sabemos que la enfermedad es más letal entre la población anciana. Por lo tanto, es lógico pensar que los países con más gente mayor registren más muertes. Sin embargo, la magnitud del exceso de muertes en España es similar cuando comparamos el dato total y los específicos, por franjas de edad: es el sexto país con el peor exceso en general (23%), pero también es el sexto entre los de 65 a 74 (24%), el noveno entre la gente de 75-84 años (18%) y el cuarto país con más exceso entre los mayores de 85 años (29%). Los datos del exceso de fallecimientos en edades más avanzadas no es responsable, pues, de elevar la cifra general. Esto sugiere una epidemia con más contagios en general, por tanto con efectos en todas las franjas, aunque las muertes sean más en mayores de 85 años.
Dilucidar los motivos que expliquen la magnitud de la pandemia en cada país es un asunto complejo. Influye desde el momento en que llegó el virus —es peor recibirlo primero, cuando no se conocía— hasta los hábitos sociales, la densidad de las ciudades o el tamaño de los hogares, sin olvidar la rapidez y contundencia con la que se puedan haber tomado medidas.


En nuestras conversaciones entre familiares y amigos hay siempre el deseo el vernos cuando esto acabe. A ver si la vacuna, que poco a poco van recibiendo determinados grupos de personas, lo hace posible.

¡Hasta la próxima, primero Dios! 

domingo, 21 de febrero de 2021

La vía verde.

Uno de los atractivos más interesantes de donde vivo es recorrer la Vía Verde. Esta vía  aprovecha el antiguo trazado del tren minero que llegaba a las minas del Cerro del Hierro. 
Este antiguo ramal, de unos 15 km de longitud, va ascendiendo a medida que se interna en el corazón de la Sierra Norte Sevillana, hasta alcanzar el coto minero del Cerro del Hierro, declarado Monumento Natural de Andalucía.
Eliminadas las vías y acondicionada perfectamente para pasear tanto a pie como en bicicleta en plena Sierra Morena es un respiro de aire que renueva al que la recorre. Se siente la tranquilidad y la paz. 
Este espacio, en pleno Parque Natural, es un paraíso. Lejos de cualquier aglomeración, uno se encuentra abrazado por una naturaleza en absoluta calma. 
Cada vez más conocido, muchas personas acuden a esta zona atraído por la bondad de su clima en tiempo estival y por la belleza de su paisaje en cualquier estación del año. Muchos se extrañan de que este espacio, donde el agua está muy presente, se encuentre en la provincia de Sevilla.
Hasta la mitad de la Vía iremos acompañados por la Rivera del río Huéznar para finalmente llegar al Cerro del Hierro. Esta nos proporciona una estampas únicas con chorreras, cascadas, y lugares idílicos para la contemplación.
En el recorrido se encuentra San Nicolás del Puerto, un pequeño municipio de 600 habitantes de la sierra norte de Sevilla, a 590 metros sobre el nivel del mar, y rodeado de un bosque de alcornoque, quejigos, robles, cruzado por el río Galindón.
La Vía está bien integrada con el entorno. Paseando por ella se pueden observar las fincas ganaderas con sus encinas y alcornoques. También antiguas edificaciones como los batanes que estaban situados en la ribera del Huéznar como el que se ve en la foto, declarado BIC municipal. 

También se puede acceder a camping y restaurantes pues se encuentran a pie de la misma vía. 
El suelo es homogéneo, sin resaltes ni rehundidos, con buen mantenimiento. La inclinación del terreno es suave, lo que lo hace ideal para el a pie o en bicicleta. Es normal que los habitantes de San Nicolás paseemos por ella frecuentemente así como los que nos visitan los fines de semanas. 
El contacto con la naturaleza, con unas vistas extraordinarias, hacen del paseo un momento único.
La Vía tiene un ancho libre de paso de 2,80 m y los cruces y cambios de dirección tienen un espacio libre de giro de más de 1,50 m de diámetro, lo cual permite un tránsito cómodo y seguro.


¡Hasta la próxima, primero Dios!









sábado, 20 de febrero de 2021

De Wuhan a San Nicolás

Un mes de lo mismo. Todo febrero va a estar dominado por la misma situación. Subidas y bajadas del número de contagios por el virus Covid 19. Y volver a subir. Cerrar, abrir y volver a estar confinados perimetralmente en el término municipal. Llega a ser un poco pesado, pues basta que te impidan salir allí donde quieres ir, para que se te apetezca hacerlo.

Por primera vez ha habido un fallecido por este virus en San Nicolás. Alguien muy conocida, y cercana,  mía. Aunque en el pueblo somos pocos y nos conocemos todos María participaba de la eucaristía dominical y era madre de amigos y vecinos míos. Ella me tenía mucho cariño y éste era recíproco. Mujer sencilla, trabajadora, cariñosa y muy buena repostera. Además se preocupaba de su formación y de mantener relaciones con las personas de su edad. También la veía caminando por la vía verde todas las tardes. 

El título de esta crónica es la reflexión que he hecho con motivo de este fallecimiento. En este mundo globalizado, e instantáneo, lo que hubiera tardado años en llegar siglos atrás ha llegado a este pequeño pueblo situado en la Sierra Morena sevillana en menos de un año. Todo ello ha conmovido de una manera fuerte a todos los habitantes del pueblo.

Esta tercera ola, ha tocado fuerte. No habíamos tenidos contagiados en las otras dos. Ahora lo estamos sufriendo bien. Esperemos que se vaya paliando, mientras se van vacunando, poco a poco, a las personas más en riesgo.


¡Hasta la próxima, primero Dios!






 

lunes, 1 de febrero de 2021

Confinamiento total

Desde que se estableció en la localidad la situación actual decidí no salir en diez días. Ya lo comenté en anteriores crónicas,  El martes 19 la hematóloga, en la cita trimestral que tengo con ella, me dijo que ni en broma saliera a la calle porque soy una persona de riesgo por mi linfoma. Las noticias de contagiados no paraban de subir. El viernes 22, cuando lo decidió la Junta de Andalucía, se cerró perimetralmente San Nicolás del Puerto.

Debido a su reducida población  sus diez casos, provocó que alcanzara una tasa de 1.677,9, una de las más altas de la provincia. San Nicolás del Puerto, que apenas registró casos en las anteriores oleadas se vio confinado perimetralmente y con su actividad no esencial cerrada en principio por quince días. El Ayuntamiento procedió al cierre de los edificios municipales tales como Biblioteca Municipal, Centro Guadalinfo e instalaciones deportivas. De la misma manera, ha procedido a la desinfección de sus calles.

El lunes 25, el alcalde solicitó a la delegación de Salud y Familia de Sevilla "un cribado masivo COVID-19 ante la alta de incidencia de casos que estamos padeciendo y con el fin de poder tomar las medidas socio-sanitarias convenientes".

Aunque ya había mantenido el aislamiento, confinamiento, a lo largo de este año de pandemia, en los momentos más estrictos, se podía salir a comprar, a la farmacia o al médico. Durante todo el año teníamos la seguridad de que no había contagios en el pueblo. Pero esta vez ha sido diferente porque eran varias personas que dieron positivo al virus. Por eso decidí ser más estricto en esta ocasión.

A la vuelta de la cita médica, me aprovisioné de lo que carecía. Desde entonces hice esa opción de absoluta clausura hasta el domingo 31. Decidí no exponerme. 

Se han ido acabando provisiones. Es verdad que he cocinado para varios días.  Tenía provisiones congeladas y por eso no he tenido problemas. Pero, me imaginaba los que viven aislado y sin poder adquirir nada durante un plazo determinado o tienen que alimentarse de pocos alimentos.

También es verdad que estoy rodeado de gente maravillosa. Nieves, la de la tienda, me ha escrito diciéndome que lo que necesite de su tienda me lo manda. Mi vecino Antonio me ha llamado por teléfono a menudo para preguntarme como estoy. Y otras personas también me han dicho que estaban a mi disposición.

En este tiempo han predominado las tardes grises. La falta de sol hace que se sienta aún más el malestar general que se siente en el pueblo. Ha disminuido sensiblemente el número de vecinos que pasan por delante de mis ventanas. Las informaciones que me han ido llegando hablaban de que los contagios en el pueblo incluso subieron los primeros días. Fueron días grises. En general, la población de la localidad  ha sido muy cuidadosa. Las calles han estado desiertas. 

Cuando pasa un día y si se analizara éste por lo que has hecho de nuevo, en relación con el día anterior, diríamos que no he hecho nada especial. ¡Haz hecho lo mismo! Y muchos pensarían que es un día, una semana, un mes, un año... perdido. Y sin embargo no es así. Pienso que aquellos que viven una vida en clausura, desde esta visión, sería inútil. ¿Y lo es? Creo que, obviamente, no. Lo sería si la vida dependiera que estar haciendo cosas, ir de allá para acá, de encuentros con unos y otros, de adquirir, gastar... 

La vida es estar vivo. Y, ¿Cuántos están haciendo todo ello y su vida no es realmente una envidia para nadie? O tienes vida en ti mismo, y sabes cómo hay que enfrentarse a las distintas situaciones a la que la vida, te enfrenta sin perder tu dirección, tus valores y tus agarres seguros, o estas perdido. Hay gente que cuando le toca el confinamiento están contando los días que le quedan para salir a la calle. 

El tener poco habitantes ha hecho también que en cuanto se han curado esa decena de personas, inmediatamente el índice ha bajado. Las noticias son buenas. Ahora mismo la única persona contagiada es una señora que está en el hospital. Todos han sido dados de alta y se han incorporados a sus quehaceres normales.

Por fin se acabó esta quincena. Ayer salí una hora y hoy lunes varias veces. Farmacia, super y paseo. Y ha acabado con una día de sol magnífico. Me ha encantado en especial el pasear por la vía verde dos horas.

No dejamos de desear que esta pesadilla vaya remitiendo. Creo que el sábado ya  desaparecerá el confinamiento perimetral del municipio. 

¡Hasta la próxima, primero Dios!



viernes, 22 de enero de 2021

Agua

 


Me gusta asomarme a la puerta de mi casa

y ver correr el río Galindón.

En el pueblo se dice, 

para constatar cómo ha llovido, 

"¡Mira como va el río de lleno!".

Pero para mí no es el momento 

en el que me gusta verlo, 

pues llevamos un tiempo con mucha lluvia.

Me gusta más cuando lleva menos agua.

En estos momentos va muy rápido, 

con mucho caudal, y ¡eso es bueno para todos!

pues sin agua no se puede vivir;

pero no se ve clara, se observa marrón.

Lleva en suspensión mucha tierra,

pues la lluvia la ha levantado,

y la transporta con fuerza.

Prefiero las aguas mansas, 

a pesar de lo que dice el refrán.

Esas van silenciosas,  

claras, 

¡mansas!,

transparentes. 

Eso me indica sosiego,

tranquilidad, 

paz.

El paisaje de esta ribera,

con árboles a su alrededor,

me transporta, por el agua,

a muchos sitios conocidos

-Tilapa,  Cojimies, Pucalpa, Victoria, 

West Beache, Triana, Anakena, Otranto,

Saint Aubin sur Mer, Mazagón, Tanger,

Chicago, Arinaga, Playa del Carmen... -

en compañía de amigos;

a momentos y a lugares

de los que he disfrutado 

hasta ahora en mi vida.

"En todos los rincones de la tierra 

brotan los ríos y los hombres 

que fluyen y discurren" dice la poesía. 

Así me siento cuando, mirando al Galindón,

reflexiono sobre sus aguas limpias,

y me alejo con sus aguas, 

y me acerco a otras vividas por mí.

Y, siempre, 

me hace sentir sereno, 

feliz,  

agradecido,

optimista.

O sea, como yo deseo ser.


¡Hasta la próxima, primero Dios!









jueves, 21 de enero de 2021

Otra vez

 

Otra vez. Después de casi un año en el que se dio a conocer la existencia de la Pandemia seguimos igual o peor. No es posible, ¡parece increíble! 

Es más. Me toca personalmente más de cerca. Por primera vez mi localidad va a ser confinada por abundancia de casos en la misma. Son pocas personas, pero al ser la población escasa, la realidad es el confinamiento en los límites municipales durante quince días. Esto es indicio de la evolución de la pandemia en la provincia, comunidad y en el Estado.

Estuve este martes en la capital, pues tenía que ir al hematólogo. Las imágenes del centro de Sevilla, de once a doce del mediodía del miércoles, manifiesta una ciudad sin vida, vacía, triste. 

En las calles, el metro, los bancos, las tiendas, las cafeterías... no había nadie. Esto sin contar la cantidad de negocios cerrados. Y eso es todo lo contrario que es la esencia de mi ciudad.

Y dentro de lo que cabe estoy contento. Es importante relativizar todo y que los acontecimientos, en este caso el aislamiento necesario, no te afecte en la manera de concebir la vida. Y, aunque no puedas salir allí dónde quieres, te mantengas equilibrado. 

Por fortuna en la parte trasera de mi casa tengo unas terrazas que me permite estar al aire libre y desde las que puedo ver la dehesa por la que pastan libremente caballos y otros animales. Por la parte delantera, a través de las ventanas y de la puerta, veo el bosque de galería y discurrir entre medio el agua del arroyo Galindón con bastante agua tras las últimas lluvias. Esto me hace contemplar una naturaleza viva independientemente de que los árboles parezcan que no la tienen al estar sin hojas y sus ramas parecieran secas. El verdor de la tierra nos dice que solamente es apariencia y están esperando un poco de tiempo para que, pasando este tiempo de frío, vuelvan a ser portadores de vida, de verdor. Los animales en movimiento te descubren también la vida que mantiene nuestro mundo.

La pandemia a día de ayer

Me preguntaba hoy mi amigo Danilo de Huehuetenango: "¿Y que tal la situación con respecto a la segunda ola de contagio en tu ciudad?" Se extrañó que le dijera que ya estábamos en la tercera. ¿Cuántas habrás?

La tercera ola, lejos de confirmar su remisión, como auguran desde Sanidad, no hace más que agravarse en España. Este miñercoles se ha alcanzado, de nuevo, el número máximo de contagios durante toda la pandemia, registrando en 24 horas 41.576 nuevos contagios. Además, también se ha batido el récord de fallecidos diarios durante este periodo: 464 nuevos fallecidos desde el informe anterior. También, la incidencia acumulada también alcanza cotas no vistas hasta ahora, y se sitúa en 736 casos por cada 100.000 habitantes en los últimos 14 días.

Las cifras consolidadas en España de casos de COVID-19, confirmados por pruebas diagnósticas y fallecidos en España a 20 de enero quedan de la siguiente manera:

Cifras totales: 2.412.318 casos positivos de coronavirus diagnosticados por pruebas diagnósticas, la cifra de muertos asciende hasta los 54.637. 

En Andalucía a día de hoy: 93.971 casos activos, 5.760 fallecidos, 244.633 curados.

Medidas contra el coronavirus en Sevilla en vigor
Con los contagios diarios en aumento y la presión asistencial al alza, la Junta de Andalucía anunció medidas restrictivas para Andalucía, empezando por el confinamiento perimetral de la comunidad: nadie puede entrar ni salir de la misma salvo en las causas justificadas.
Ante el incremento de casos de coronavirus se imponen mayores restricciones en horarios de cierre y aforos en la hostelería, al estilo de las que ya se aplicaron antes de la Navidad.
Así los bares tienen que cerrar a las 18:00 (con el 75% del aforo) y las reuniones se limitan a cuatro personas, mismas restricciones que también se aplican en otras provincias de Andalucía. Las cafeterías se pueden mantener abiertas hasta las 20 horas, siempre sin vender alcohol.
Éstas no son las únicas medidas que se van a tener que cumplir para intentar frenar la expansión del covid-19.
San Nicolás del Puerto es el más pequeño en rojo del norte de la provincia de Sevilla.
Además, todos los establecimientos, locales comerciales y servicios abiertos al público no podrán superar el 75% del aforo permitido y tendrán como hora de cierre las 20:00, a excepción de los establecimientos farmacéuticos, médicos, veterinarios, de combustible para la automoción y otros considerados esenciales.
La ocupación máxima será de cuatro personas por mesa o agrupación de mesas y tendrán como hora de cierre la legalmente autorizada, a excepción de servicios de entrega de comida a domicilio. Estas mismas limitaciones de aforo y horario son aplicables a los establecimientos y locales en donde se desarrollen actividades de juegos y apuestas.
Además, se cerrarán peñas, asociaciones gastronómicas, asociaciones recreativo-culturales y clubes, o establecimientos similares. Lo mismo pasará con los mercadillos. También se suspende temporalmente la actividad en los parques y jardines públicos, así como parques infantiles de uso público.
En el caso de celebraciones nupciales y de otras ceremonias civiles y religiosas, el número máximo de participantes será de 15 personas, tanto en espacios cerrados como al aire libre, que deberán permanecer sentados.
La asistencia a velatorios se limitará a un máximo de 15 personas en espacios al aire libre o diez en espacios cerrados, sean o no convivientes. La participación en la comitiva para el enterramiento o despedida para la cremación de la persona fallecida se restringe a un máximo de 15 personas, entre familiares y allegados, además de, en su caso, el ministro de culto.
La vacuna, que ha comenzando a inyectarse a los residentes en centro de mayores,
es la esperanza de vencer esta pandemia. 

¡Hasta la próxima, primero Dios!




martes, 12 de enero de 2021

Elredo o la amistad espiritual

Elredo (Ælred y Æthelred) de Rieval, conocido en español como san Alfredo, fue un monje y abad cisterciense inglés, teólogo y escritor. La Iglesia católica y la Comunión Anglicana lo veneran como santo. Elredo nació en Hexhan (Nortumbría, entre Inglaterra y Escocia) en 1110 y hacia la edad de catorce años entró al servicio del rey David I de Escocia, en cuya corte completó su formación, pasando después a ocupar el cargo de mayordomo. Hacia 1134 abrazó la vida monástica cisterciense en el monasterio de Rieval (Rievaulx, Yorkshire). Su humanismo y sus talentos intelectuales y espirituales lo llevaron bien pronto a asumir tareas de dirigir su propia comunidad desde el 1147 hasta su muerte, en 1167. 
Actual Catedral Católica de Hexham. 
A pesar de su vida retirada no dejará de intervenir en política, merced a su amistad con el rey Enrique II de Inglaterra.  Por esta amistad fue invitado a la traslación de los restos de San Eduardo el Confesor, lo que le animó a escribir la vida del santo.
Además de la vida de San Eduardo, escribió seis tratados sobre la historia de Inglaterra de su tiempo y otras tantas obras ascéticas. Cuando murió el 12 de enero de 1167 en su monasterio tenía gran fama de santidad por lo que rápidamente fue canonizado, 35 años después de su muerte. Por eso se conmemora este día.
Actual estado de la Abadía de Rieval. Bajo Elredo, se dice que la abadía tenía
a unos 140 monjes y 500 hermanos laicos
 .  Al final de su mandato, Rievaulx
 tenía cinco casas hijas en Inglaterra y Escocia. 
Además de los numerosos sermones litúrgicos predicados a su comunidad de Rieval, y después editados por él mismo, Elredo es conocido por su tratado teológico sobre el amor, "De Speculo caritatis" (‘El espejo de la caridad’) y, sobre todo, puesto que es la obra que lo hizo famoso, por el tratado sobre la amistad espiritual, "De spiritali amicitia", un texto que fue leído y releído durante toda la Edad Media en los noviciados cistercienses, y del cual nos han llegado numerosos manuscritos. Estas dos obras se complementan, en cuanto que la primera trata del amor como virtud teologal, es decir, en relación a Dios, y la segunda del amor humano, que Elredo concreta en la amistad como camino de acceso al amor teologal.
"La amistad espiritual" es un libro maravilloso. Se puede decir que se adelanta, y es fundamento, de lo que tratará el Humanismo en los siglos XV y XVI. Su visión es clarísima basándose en los escritos de Cicerón y dándole su mirada desde el Evangelio. Yo lo conseguí a través de internet y su precio es muy asequible.
En el "De spiritali amicitia", escrito entre los años 1158 y 1163, Elredo presenta la amistad como un marco, como un espacio capaz de estructurar y humanizar la vida personal y comunitaria de los monjes con miras a su objetivo espiritual: la búsqueda de Dios. Lo hace recuperando un filón precioso de la psicología y la antropología clásicas, releyéndolo y actualizándolo en función del nuevo contexto. Este filón es el tema de la amistad, que había sido tratado ya por Sócrates y Platón, y de manera más sistemática por Aristóteles, en su Ética a Nicómaco. Además en esta reflexión antropológica y sapiencial encuentra una de sus máximas en el tratado de Marco Tuli Cicerón el Laelius o De amicitia (44 a de C), texto que, de joven, había impresionado a Elredo, y que reencontró en el noviciado de Rieval. Por eso he creído conveniente, por que lo es para mí, compartir algo de sus pensamientos sobre un tema que forma parte de nuestra vida: la amistad.
Elredo asume sin reservas la definición ciceroniana de amistad: «La amistad —dice Cicerón— es el consenso en las cosas humanas y divinas, basado en la benevolencia y la caridad». Esta definición nace de una antropología abierta a lo trascendente, que entiende al hombre como un espíritu encarnado, en el cual la dimensión espiritual y la humana se encuentran armónicamente integradas.
Según Elredo, una amistad auténtica debe tener estas notas: dilectio, affectio, securitas e iucunditas. Lo explica así: «La amistad comprende especialmente cuatro elementos:
  • el amor se expresa con los favores dictados por la benevolencia; 
  • el afecto, con aquel deleite que nace en lo más íntimo de nosotros mismos; 
  • la confianza, con la manifestación, sin temor ni sospecha, de todos los secretos y pensamientos; y
  • el gozo, compartir en paz y armonía todos los  acontecimientos de la vida -los dichosos y los tristes-, todos los pensamientos -desagradables y provechosos-, y todo lo que se enseña o se aprende».
"Donde se da la amistad allí existe sin duda un mismo querer y no querer, tanto más dulce cuanto más sincero, y tanto más suave cuanto más íntimo; los que así se aman no pueden querer nada indecoroso, ni rechazar lo que es digno".
"Entre los que están unidos con el pegamento de la amistad todo transcurre alegremente, con seguridad, en un clima de dulzura y afabilidad. La caridad perfecta, en cambio, nos obliga a amar a muchos que son para nosotros causa de molestia y de dolor. Con éstos, aunque procedamos rectamente, sin simulación ni fingimiento, llenos de amor y buena intención, nos los admitamos a los secretos de la amistad
En la amistad se hallan unidas la honestidad y la afabilidad, la verdad y la alegría, la simpatía y la voluntad, el sentimiento y la acción"
Y desde aquí, continua Elredo, es como la amistad humana llega a la amistad con Dios:
"Todas estas virtudes nacen de Cristo, se desarrollan en Cristo y se perfeccionan en Cristo. No parece, pues, demasiado difícil ni contrario a la naturaleza, ascender desde Cristo -inspirador de este amor por el que amamos a un amigo- a Cristo que se nos ofrece él mismo como amigo, para amarle; y de este modo a una satisfacción siga otra satisfacción, a una alegría otra alegría, de un afecto otro afecto".
"El amigo que en el espíritu de Cristo se adhiere a su amigo, se hace con él una sola alma y un solo espíritu con él en un solo beso. En el beso se encuentran, se unen y se funde dos espíritus. Esta fusión produce en el alma cierta suavidad que excita y estrecha el afecto de quienes se besan. El beso corporal sólo se debe dar o recibir en casos muy determinados y por motivos dignos como por ejemplo:
  • en señal de reconciliación, al volver a la amistad quienes antes eran enemigos;
  • en señal de paz como hacen en la Iglesia los que van a comulgar, para expresar por este medio de un gesto sensible sus sentimientos de paz;
  • en señal de amor como se acostumbra entre esposos o entre amigos después de una larga ausencia;
  • y también en señal de unidad católica, como hacemos cuando recibimos a un huésped.
El beso espiritual es el propio de los amigos, que viven bajo la única ley de la amistad... Podría llamarlo con justicia beso de Cristo, aunque no lo ofrece por su propia boca sino por la de otro. Él es, en efecto, quien inspira a los amigos el santísimo afecto que les hace creer que son una sola alma en distintos cuerpos, y le lleva a exclamar con el Profeta: ¡Qué dulzura, que delicia convivir los hermanos unidos!" 
"La verdadera amistad espiritual consiste: nada se ha de negar al amigo; por él se debe sacrificar todo lo que tiene un valor inferior a la vida corporal, pues esta misma también debe entregarse por el amigo, según el mandato divino: "No hay mayor amor que el que da la vida por sus amigos". Pero, como la vida del alma es mucho más excelente que la del cuerpo, creemos que se ha de negar en absoluto al amigo lo que trae la muerte del alma, que no es otra cosa que el pecado, el cual aleja a Dios del alma y priva a ésta de la vida"
"Nada hay en la amistad tan estimable como la fidelidad, que es como una nodriza y guardiana. Esta fidelidad permanece escondida en la prosperidad, pero se pone de relieve en la adversidad. Aunque la fidelidad se prueba sobre todo en la desgracia, hay muchos modos de comprobarla.
Si acaso se alza contra ti algún rumor maligno o se ataca perversamente tu reputación, y él se niega a creerlo y no se altera por ninguna sospecha ni le turba la duda. entonces ya no debes abrigar el menor temor de su fidelidad, sino más bien una gran alegría. como de algo cierto y estable".
"La amistad se alimenta del amor. Quien no se ama a sí mismo ¿Cómo podrá amar a otro, ya que el amor al prójimo se debe regular por el amor que uno se profesa a sí mismo? Y no se ama a sí mismo quien se exige o se permite algo torpe o deshonesto".
Sin duda un ejemplo de amor a Cristo y al prójimo.


¡Hasta la próxima, primero Dios!