Sabemos que la enfermedad es más letal entre la población anciana. Por lo tanto, es lógico pensar que los países con más gente mayor registren más muertes. Sin embargo, la magnitud del exceso de muertes en España es similar cuando comparamos el dato total y los específicos, por franjas de edad: es el sexto país con el peor exceso en general (23%), pero también es el sexto entre los de 65 a 74 (24%), el noveno entre la gente de 75-84 años (18%) y el cuarto país con más exceso entre los mayores de 85 años (29%). Los datos del exceso de fallecimientos en edades más avanzadas no es responsable, pues, de elevar la cifra general. Esto sugiere una epidemia con más contagios en general, por tanto con efectos en todas las franjas, aunque las muertes sean más en mayores de 85 años.Este blog quiere reflejar aquello que vivo en este momento. Quizás era necesario pues había que consolidar un nuevo escenario y una nueva forma de ser y de estar. Vivir en San Nicolás, establecer una nueva perspectiva de mi vida, ocuparme de lo ordinario para vivir, relacionarme con los otros desde aquí... es nuevo. Y todo ello siendo yo mismo con mis opciones y mis prioridades. Eso es lo que llena mi vida en este tiempo.
martes, 23 de marzo de 2021
Un año de excepción
Sabemos que la enfermedad es más letal entre la población anciana. Por lo tanto, es lógico pensar que los países con más gente mayor registren más muertes. Sin embargo, la magnitud del exceso de muertes en España es similar cuando comparamos el dato total y los específicos, por franjas de edad: es el sexto país con el peor exceso en general (23%), pero también es el sexto entre los de 65 a 74 (24%), el noveno entre la gente de 75-84 años (18%) y el cuarto país con más exceso entre los mayores de 85 años (29%). Los datos del exceso de fallecimientos en edades más avanzadas no es responsable, pues, de elevar la cifra general. Esto sugiere una epidemia con más contagios en general, por tanto con efectos en todas las franjas, aunque las muertes sean más en mayores de 85 años.domingo, 21 de febrero de 2021
La vía verde.
Eliminadas las vías y acondicionada perfectamente para pasear tanto a pie como en bicicleta en plena Sierra Morena es un respiro de aire que renueva al que la recorre. Se siente la tranquilidad y la paz. sábado, 20 de febrero de 2021
De Wuhan a San Nicolás
Un mes de lo mismo. Todo febrero va a estar dominado por la misma situación. Subidas y bajadas del número de contagios por el virus Covid 19. Y volver a subir. Cerrar, abrir y volver a estar confinados perimetralmente en el término municipal. Llega a ser un poco pesado, pues basta que te impidan salir allí donde quieres ir, para que se te apetezca hacerlo.
Por primera vez ha habido un fallecido por este virus en San Nicolás. Alguien muy conocida, y cercana, mía. Aunque en el pueblo somos pocos y nos conocemos todos María participaba de la eucaristía dominical y era madre de amigos y vecinos míos. Ella me tenía mucho cariño y éste era recíproco. Mujer sencilla, trabajadora, cariñosa y muy buena repostera. Además se preocupaba de su formación y de mantener relaciones con las personas de su edad. También la veía caminando por la vía verde todas las tardes.
El título de esta crónica es la reflexión que he hecho con motivo de este fallecimiento. En este mundo globalizado, e instantáneo, lo que hubiera tardado años en llegar siglos atrás ha llegado a este pequeño pueblo situado en la Sierra Morena sevillana en menos de un año. Todo ello ha conmovido de una manera fuerte a todos los habitantes del pueblo.
Esta tercera ola, ha tocado fuerte. No habíamos tenidos contagiados en las otras dos. Ahora lo estamos sufriendo bien. Esperemos que se vaya paliando, mientras se van vacunando, poco a poco, a las personas más en riesgo.
lunes, 1 de febrero de 2021
Confinamiento total
Desde que se estableció en la localidad la situación actual decidí no salir en diez días. Ya lo comenté en anteriores crónicas, El martes 19 la hematóloga, en la cita trimestral que tengo con ella, me dijo que ni en broma saliera a la calle porque soy una persona de riesgo por mi linfoma. Las noticias de contagiados no paraban de subir. El viernes 22, cuando lo decidió la Junta de Andalucía, se cerró perimetralmente San Nicolás del Puerto.
Aunque ya había mantenido el aislamiento, confinamiento, a lo largo de este año de pandemia, en los momentos más estrictos, se podía salir a comprar, a la farmacia o al médico. Durante todo el año teníamos la seguridad de que no había contagios en el pueblo. Pero esta vez ha sido diferente porque eran varias personas que dieron positivo al virus. Por eso decidí ser más estricto en esta ocasión.
A la vuelta de la cita médica, me aprovisioné de lo que carecía. Desde entonces hice esa opción de absoluta clausura hasta el domingo 31. Decidí no exponerme.
Se han ido acabando provisiones. Es verdad que he cocinado para varios días. Tenía provisiones congeladas y por eso no he tenido problemas. Pero, me imaginaba los que viven aislado y sin poder adquirir nada durante un plazo determinado o tienen que alimentarse de pocos alimentos.
También es verdad que estoy rodeado de gente maravillosa. Nieves, la de la tienda, me ha escrito diciéndome que lo que necesite de su tienda me lo manda. Mi vecino Antonio me ha llamado por teléfono a menudo para preguntarme como estoy. Y otras personas también me han dicho que estaban a mi disposición.
En este tiempo han predominado las tardes grises. La falta de sol hace que se sienta aún más el malestar general que se siente en el pueblo. Ha disminuido sensiblemente el número de vecinos que pasan por delante de mis ventanas. Las informaciones que me han ido llegando hablaban de que los contagios en el pueblo incluso subieron los primeros días. Fueron días grises. En general, la población de la localidad ha sido muy cuidadosa. Las calles han estado desiertas.
Cuando pasa un día y si se analizara éste por lo que has hecho de nuevo, en relación con el día anterior, diríamos que no he hecho nada especial. ¡Haz hecho lo mismo! Y muchos pensarían que es un día, una semana, un mes, un año... perdido. Y sin embargo no es así. Pienso que aquellos que viven una vida en clausura, desde esta visión, sería inútil. ¿Y lo es? Creo que, obviamente, no. Lo sería si la vida dependiera que estar haciendo cosas, ir de allá para acá, de encuentros con unos y otros, de adquirir, gastar...
La vida es estar vivo. Y, ¿Cuántos están haciendo todo ello y su vida no es realmente una envidia para nadie? O tienes vida en ti mismo, y sabes cómo hay que enfrentarse a las distintas situaciones a la que la vida, te enfrenta sin perder tu dirección, tus valores y tus agarres seguros, o estas perdido. Hay gente que cuando le toca el confinamiento están contando los días que le quedan para salir a la calle.
El tener poco habitantes ha hecho también que en cuanto se han curado esa decena de personas, inmediatamente el índice ha bajado. Las noticias son buenas. Ahora mismo la única persona contagiada es una señora que está en el hospital. Todos han sido dados de alta y se han incorporados a sus quehaceres normales.
Por fin se acabó esta quincena. Ayer salí una hora y hoy lunes varias veces. Farmacia, super y paseo. Y ha acabado con una día de sol magnífico. Me ha encantado en especial el pasear por la vía verde dos horas.
No dejamos de desear que esta pesadilla vaya remitiendo. Creo que el sábado ya desaparecerá el confinamiento perimetral del municipio.
viernes, 22 de enero de 2021
Agua
Me gusta asomarme a la puerta de mi casa
y ver correr el río Galindón.
En el pueblo se dice,
para constatar cómo ha llovido,
"¡Mira como va el río de lleno!".
Pero para mí no es el momento
en el que me gusta verlo,
pues llevamos un tiempo con mucha lluvia.
Me gusta más cuando lleva menos agua.
En estos momentos va muy rápido,
con mucho caudal, y ¡eso es bueno para todos!
pues sin agua no se puede vivir;
pero no se ve clara, se observa marrón.
Lleva en suspensión mucha tierra,
pues la lluvia la ha levantado,
y la transporta con fuerza.
Prefiero las aguas mansas,
a pesar de lo que dice el refrán.
Esas van silenciosas,
claras,
¡mansas!,
transparentes.
Eso me indica sosiego,
tranquilidad,
paz.
El paisaje de esta ribera,
con árboles a su alrededor,
me transporta, por el agua,
a muchos sitios conocidos
-Tilapa, Cojimies, Pucalpa, Victoria,
West Beache, Triana, Anakena, Otranto,
Saint Aubin sur Mer, Mazagón, Tanger,
Chicago, Arinaga, Playa del Carmen... -
en compañía de amigos;
a momentos y a lugares
de los que he disfrutado
hasta ahora en mi vida.
"En todos los rincones de la tierra
brotan los ríos y los hombres
que fluyen y discurren" dice la poesía.
Así me siento cuando, mirando al Galindón,
reflexiono sobre sus aguas limpias,
y me alejo con sus aguas,
y me acerco a otras vividas por mí.
Y, siempre,
me hace sentir sereno,
feliz,
agradecido,
optimista.
O sea, como yo deseo ser.
¡Hasta la próxima, primero Dios!
jueves, 21 de enero de 2021
Otra vez
Otra vez. Después de casi un año en el que se dio a conocer la existencia de la Pandemia seguimos igual o peor. No es posible, ¡parece increíble!
Es más. Me toca personalmente más de cerca. Por primera vez mi localidad va a ser confinada por abundancia de casos en la misma. Son pocas personas, pero al ser la población escasa, la realidad es el confinamiento en los límites municipales durante quince días. Esto es indicio de la evolución de la pandemia en la provincia, comunidad y en el Estado.
Estuve este martes en la capital, pues tenía que ir al hematólogo. Las imágenes del centro de Sevilla, de once a doce del mediodía del miércoles, manifiesta una ciudad sin vida, vacía, triste.
En las calles, el metro, los bancos, las tiendas, las cafeterías... no había nadie. Esto sin contar la cantidad de negocios cerrados. Y eso es todo lo contrario que es la esencia de mi ciudad.
Y dentro de lo que cabe estoy contento. Es importante relativizar todo y que los acontecimientos, en este caso el aislamiento necesario, no te afecte en la manera de concebir la vida. Y, aunque no puedas salir allí dónde quieres, te mantengas equilibrado.
Por fortuna en la parte trasera de mi casa tengo unas terrazas que me permite estar al aire libre y desde las que puedo ver la dehesa por la que pastan libremente caballos y otros animales. Por la parte delantera, a través de las ventanas y de la puerta, veo el bosque de galería y discurrir entre medio el agua del arroyo Galindón con bastante agua tras las últimas lluvias. Esto me hace contemplar una naturaleza viva independientemente de que los árboles parezcan que no la tienen al estar sin hojas y sus ramas parecieran secas. El verdor de la tierra nos dice que solamente es apariencia y están esperando un poco de tiempo para que, pasando este tiempo de frío, vuelvan a ser portadores de vida, de verdor. Los animales en movimiento te descubren también la vida que mantiene nuestro mundo.
La pandemia a día de ayer
Me preguntaba hoy mi amigo Danilo de Huehuetenango: "¿Y que tal la situación con respecto a la segunda ola de contagio en tu ciudad?" Se extrañó que le dijera que ya estábamos en la tercera. ¿Cuántas habrás?
La tercera ola, lejos de confirmar su remisión, como auguran desde Sanidad, no hace más que agravarse en España. Este miñercoles se ha alcanzado, de nuevo, el número máximo de contagios durante toda la pandemia, registrando en 24 horas 41.576 nuevos contagios. Además, también se ha batido el récord de fallecidos diarios durante este periodo: 464 nuevos fallecidos desde el informe anterior. También, la incidencia acumulada también alcanza cotas no vistas hasta ahora, y se sitúa en 736 casos por cada 100.000 habitantes en los últimos 14 días.
Las cifras consolidadas en España de casos de COVID-19, confirmados por pruebas diagnósticas y fallecidos en España a 20 de enero quedan de la siguiente manera:
Cifras totales: 2.412.318 casos positivos de coronavirus diagnosticados por pruebas diagnósticas, la cifra de muertos asciende hasta los 54.637.
En Andalucía a día de hoy: 93.971 casos activos, 5.760 fallecidos, 244.633 curados.
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| San Nicolás del Puerto es el más pequeño en rojo del norte de la provincia de Sevilla. |
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| La vacuna, que ha comenzando a inyectarse a los residentes en centro de mayores, es la esperanza de vencer esta pandemia. |
martes, 12 de enero de 2021
Elredo o la amistad espiritual
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| Actual Catedral Católica de Hexham. |

- el amor se expresa con los favores dictados por la benevolencia;
- el afecto, con aquel deleite que nace en lo más íntimo de nosotros mismos;
- la confianza, con la manifestación, sin temor ni sospecha, de todos los secretos y pensamientos; y
- el gozo, compartir en paz y armonía todos los acontecimientos de la vida -los dichosos y los tristes-, todos los pensamientos -desagradables y provechosos-, y todo lo que se enseña o se aprende».
- en señal de reconciliación, al volver a la amistad quienes antes eran enemigos;
- en señal de paz como hacen en la Iglesia los que van a comulgar, para expresar por este medio de un gesto sensible sus sentimientos de paz;
- en señal de amor como se acostumbra entre esposos o entre amigos después de una larga ausencia;
- y también en señal de unidad católica, como hacemos cuando recibimos a un huésped.
"Nada hay en la amistad tan estimable como la fidelidad, que es como una nodriza y guardiana. Esta fidelidad permanece escondida en la prosperidad, pero se pone de relieve en la adversidad. Aunque la fidelidad se prueba sobre todo en la desgracia, hay muchos modos de comprobarla.






































