Hacía años que no iba a Cataluña. Me llamó la atención un cartel que está en la carretera de Lérida a Balaguer: "Balaguer. Municipio de la República Catalana".
Entraba en un sitio en el que debería poner mucha atención en lo que decía para no tener ningún problema con nadie. No era sólo el cartel, en la misma ciudad la bandera de la estelada está en un mastil en una de las calles principales de la localidad.
Me alojé y me fuí a Aldesa a unos dieciocho de Balaguer. Cuando volví al hotel, sobre las doce de la noche, ya cmabiado, bajé al restaurante entrando por un puerta interior. Ya estaba cerrado pero dentro estaba el dueño, Guillermo, el maestro de infantil, Jordi, y otro joven, Alex, de nacionalidad rumana, pero que hablaba muy bien el castellano. Estos último mostraban que estaban un poco bebidos. Pedí un ron con coca cola y entonces empecé a interactuar con ellos. Todos se mostraron en todo momento muy respetuosos. Al saber que era del Sevilla, pusieron el himno del centenario que se sabían prácticamente de memoria. En un momento Guillermo se fue a Lërida con unos camareros dejándole las llaves a Jordi.
Me invitaron a otro cubata y Jordí en un momento con su brazo sobre mi hombro comienza a cantarme una canción independentista que se metía con los españoles. No había una actitud agresiva. Él se estba riendo.
Yo comencé a decirle que eramos los españoles los que pedíamos la independencia de Cataluña, que nos domina y que está oprimiéndonos. Las risas saltaron enseguida. Alex mantenía una posición contra los independentistas metíendose con Jordí. Pero el ambiente era muy agradable. Era la primera vez que vivía una situación así. Todo terminó en un gran abrazo. Aunque no los ví al dia siguiente a estos dos, con Guillermo sí que hablé. Estaba super atento a mí, cuando el sábado bajé a cenar.
Creo que ha sido uno de los encuentros más agradable que viví en el viaje con personas en principio totalmente desconocidas. El abrirse a los demás lleva, muchas veces, a tener, a disfrutar, estas vivencias.
¡Hasta la próxima, primero Dios!

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