viernes, 12 de junio de 2026

Alzad las miradas

 

"Alzad la mirada a Él, sin olvidar al hermano."

Ahora estoy viendo en el televisor la Eucaristía que es el último encuentros del Papa en España, en Tenerife. Durante toda la semana ha sido el centro de la información y de la atención en el país. Madrid, Barcelona, ayer en  Gran Canarias y hoy en Tenerife, su presencia no ha pasado desapercibida a nadie. 

Los mensajes de  León XIV han sido impresionantes y de, alguna manera, sorprendente. Su presencia, sus gesto, han causado una viva reacción de cercanía y de cariño hacía él. Aquí abajo he escrito algunas de las palabras que me han impresionado. Su mensaje ha sido extenso. No quiero que el viento se lleve éste. Escribirlo aquí será una manera de mantenerlo siempre vivo.

  

"Creo que es muy importante que cada uno de nosotros busquemos la capacidad de desarrollar estar en silencio. Muchas veces con audífinos, vamos con la música, vamos con la distración, pero nos sabemos estar en silencio. Y creo que muchas veces es presisamente en esa experiencia de silencio que Dios, puede hablarnos o que podemos discernir la voz de Dios."


«Las lágrimas y la sangre de estos hermanos claman a Dios y sus sufrimientos llegan hasta Él. El dinero arrancado a la vulnerabilidad de los pobres no dará paz, ni honor, ni futuro. Por cada vida perdida, cada familia engañada, cada cuerpo sometido, cada mujer amenazada, cada trabajador explotado, habrán de comparecer ante la justicia divina. Rompan esas cadenas y liberen a quienes tienen bajo dominio. Devuelvan lo arrebatado y reparen cuanto puedan».

"Que la religiosidad que desde hace siglo anima este país no sea un museo del pasado que visitar sino una escuela de fe de la que beber también hoy. Una escuela nos enseñe a arrodillarnos antes Dios y ante el prójimo, porque nadie puede arrodillarse ante el Señor y desperciar al hermanos."

"Dios te ama como eres, pero te sueña mejor. El Señor nos permite a todos empezar siempre de nuevo, pues ser humano, ser cristiano, no consiste en no equivocarse, sino en el ser capacidad de converstirse, arrepentirse, enmerdarse , y, sobre todo, de reconsiliarse y de perdonar."

"Quiero confiar a todos vosotros una misión, que seaís humanos. Sí. Ser humanos hombres y mujeres de carne y hueso. No apariencia, sino rostros fiables, personas que buscan la justicia, porque tienen hambre de ella como del pan de cada día. Personas que desean una vida honesta y recta, porque gustosamente hacen a los demás lo que querrian que los demás hicieran con ellas. Esta, queridos jóvenes es la virtud que cambia la historia más que ninguna otra. Vosotros podéis cambiar la historia. Hacedlo con el amor"

"Alejate de los que jamas saben agradecer. La inhratitud no es un error, es ruina del corazón Algunos reciben una palabra de aliento y la guardan como joya eterna, pero otros reciben tu apoyo constante y solo lo aprecian cuando desaparece. La gratitud es gradeza y quien no reconoce lo pequeño nunca estara preparado para lo inmnso que Dios quiere dar. No consuma tu alma intentando llenar huecos que nunca se llenan. La ingratitud es un agujero negro das, sirve, te entregas y nunca es suficiente. Aprende a elegir bien. Permanece juntoa quienes se quedan cuando la vida se demorona, porque ellos son los brazos de Dios para levantarte en la prueba y reir contigo en la victoria. No pierdas tu tiempo corriendo detras de quienes jamas valoraran tu entrega. Dios pondrá a tu lado almas agradecidas que caminarán contigo hacia tú propósito eterno."

Y así podría seguir recogiendo frases que me han impactado de las palabras de León XIV en su visita de siete días a España. Muy oportuna y agradable esta visita. 

¡Hasta la próxima, primero Dios!

 



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