sábado, 7 de marzo de 2026

Santos

Me escribe Santos preguntándome qué cómo estoy. ¿Cómo estoy? ¿Cómo estuve en Guatemala? ¿Cómo llevo estos días en Sevilla?

Y ello me hizo volver a pensar en esos cuarenta días que he pasado allí.  ¡Cuarenta días! ¡Me parece muchísimo! Aunque en ningún momento me parecio que era mucho tiempo. Durante todo el tiempo me parecía que estaba en casa. Me movía en ella con total normalidad. Me relacionaba con la gente con una sencillez extraordinaria. Con conocidos y desconocidos. Me acogen con una gran cercanía. Realmente estoy muy bien allí. ¡Lo echo de menos!  ¡Los echo de menos! 

El tiempo empleado para la programación del viaje disfruté mucho. Hay aspectos que debo asegurar para el próximo, primero Dios. Una llevarla por escrito, pero no perderla en la primera semana. Otra llevar los boletos de los viajes, especialmente los de avión, en papel. Los móviles tienen la posibilidad de apagarse si no hay batería. Y siempre habrá una inspectora Carmen en cualquier control fronterizo. Y otra, fundamental, comprobar que las fechas son del año en el que viajo, ni del mes anterior, ni del año próximo.

Tambíen distribuir el tiempo que estoy en los diferentes sitios. Quizás diez días seguidos en la playa fueron muchos. Hacer continuos los viajes a Xela y después a Guate, es muy cansado. En Huehue me han faltado días. Chajul esta muy alejado para estar una sóla noche. 

Excelente tanto el viaje a Holbox como a Playa del Carmen. Mirar bien los billetes para no regresar por la capital mexicana. Esto hace más largo el camino. Y sobre el viaje a El Salvador diría que sorprendente. Me encantó. Regular el hotel. Mirar si tiene agua caliente. No soy un esquimal que le guste el agua fría. No descarto volver. Por lo demás los otros hoteles magníficos incluido el nuevo conocido en Playa. 

Referente a las personas lo que más me ha impactado es la situación de un amigo conocido desde hace dos años. Es lo más impactante que he descubierto. Pienso que tiene un futuro incierto. No logro comunicarme con él. Por otra parte he echado de menos encontrarme con grandes amigos: Carmen, Monse, Paula, Danilo, Pether, Mateo... Espero que en el próximo pueda ser con algunos. Quizás con otros no sea posible.

Y con los que he coincidido sólo tengo palabras de agradecimientos sobre su acogida. Me encantó verlos, compartir con ellos sus anhelos, sus progresos, sus disficultades. Esta vez viajé la mayoría de las veces solo. Los amigos o trabajan o están buscándolo, para irse unos días fuera de Huehue. Pero lo hice con Sefe y agradezco su compañía, a veces demasiada silenciosa, y su disponibilidad dejando en su trabajo a otra persona.

Los momentos vividos han sido magníficos. Tanto los que han tenido lugar en Huehue como en otros lugares. Ha habido momentos de estar sólo, los que había buscado y he disfrutado mucho; y los que he estado con amigos que me han llenado de alegría y admiración por su amistad. ¡Me quieren demasiado! 

Por ello, al recibir ese mensaje de Santos, sonreí, me puse a pensar y decidí poner por escrito todo lo que había pensado. 

¡Hasta la próxima, primero Dios!